jueves, 19 de enero de 2012

U.S.A. 1992: Lassen Volcanic N. P.


Por un pueblecito llamado Mineral accedimos al Parque Nacional Volcánico de Lassen.

* Para una vista del lugar a través de las webcam del Servicio de Parques Nacionales de U.S.A. puedes pinchar en Vista actual de Lassen Volcánic N.P. y seleccionar la cámara que prefieras.




El monte Lassen, un volcán en realidad, forma parte de la cordillera de las Cascadas. En su entorno hay volcanes de cuatro tipos, bastantes lagos, y zonas de actividad geotermal con fumarolas, solfataras, fuentes calientes, pozos de barro... en fin, cantidad de cosas que explorar.




Viniendo desde el Sur, lo primero que encontramos fue la estación de los rangers (guardabosques), de donde salimos ampliamente provistos de mapas, folletos y todo tipo de información práctica. A continuación, atravesando un bosque de altas coníferas, llegamos a la entrada del parque.




Paramos a comer un bocadillo antes de continuar, y enseguida recibimos la visita del "comité de recepción", dispuestos a compartir sin remilgos la merienda. Estas ardillas de tierra son de dos variedades: el pequeño chipmunk, más asustadizo, prefiere atrapar lo que caiga y alejarse para comérselo, siempre corriendo de un lado a otro con nerviosos movimientos.

En cambio las ardillas listadas (golden mantled ground squirrel?) se acercan con toda confianza hasta la mano que tiene algo que ofrecer. En realidad con demasiada confianza... una de ellas ha terminado subiéndose al coche y hasta mis rodillas, ¡por si acaso no la había visto!. En fin, eran muy graciosas; pero es mejor tener en cuenta que algunas están infectadas por pulgas que transmiten la peste bubónica y no se debe andar jugando con ellas, porque cada año se repiten los casos de infección en personas.




Aunque el área del parque es extensa, la carretera serpentea por su mitad Oeste y permite acceder con facilidad a puntos de vista y zonas interesantes con el mínimo esfuerzo; en cambio la zona Este, más salvaje, sólo es accesible por senderos y requiere tiempo y un ánimo más deportivo; de esta forma hay algo adecuado para cada tipo de visitante: una fórmula inteligente que se repite en todos los parques de Estados Unidos.

Además existen zonas de acampada, pues por allí entienden que conservación y disfrute de la Naturaleza no son mutuamente excluyentes. Las plazas son limitadas y los servicios suelen ser básicos, y desde luego hay normas estrictas que los rangers se encargan de hacer cumplir y los visitantes de respetar; pero existen, que es lo importante. Así que pudimos instalarnos en una estupenda plaza, amplia, aislada de sus vecinas por una muralla de abetos que permitían la intimidad, y con su correspondiente hogar y parrilla. ¡Qué harían los americanos sin su barbacoa de cada día...!, y rápidamente decidimos que era bueno adoptar las costumbres locales: "allá donde fueres..."




Recorrimos la zona de Sulphur Works, una de las áreas geotermales más accesibles del parque, a través de pasarelas de madera: solfataras y fumarolas principalmente. Lo curioso es que antes de ser parque nacional se había intentado establecer aquí un negocio de baños de aguas minerales, que fracasó.




También subimos hasta la cima del Pico Lassen (3.187 m.), que tras 298 erupciones registradas se mantenía tranquilo desde 1.921.




Un buen camino, de pendiente aceptable y sin pasos peligrosos a pesar de los carteles de aviso que vimos al principio, nos puso en la cima en un par de horas. Por suerte las nubes nos libraron del sol durante la subida.




Al otro lado, invisible desde abajo, había una "pequeña" caldera de aspecto quebrado y renegrido, y muchas bombas volcánicas diseminadas por el terreno.




Atravesando un pequeño nevero llegamos a la parte más alta, con una antena alimentada por dos placas solares; las ardillas también habían colonizado el pico, como siempre bien dispuestas a compartir el bocadillo de los ocasionales visitantes.




Observamos que dos especies de animales se habían repartido el territorio: la parte alta para las ardillas de tierra; pero a partir de media ladera el terreno pertenecía a los Clark´s Nutcracker, pájaros de color beige, gris y negro pertenecientes a la familia de los cuervos, que revoloteaban entre los pedregales.

También había unos pinos de corteza clara y formas retorcidas (hemlocks) que enraizaban tenazmente entre las rocas con aspecto de aguantar condiciones realmente duras. Más abajo crecían otros diferentes, de troncos múltiples arracimados a partir de una misma base.

Bumpass Hell fué lo último que visitamos, tras recorrer un corto sendero. Nos pareció la zona más espectacular en esta parte del parque, más aún por el dramático contraste de aquel momento entre la blancura cegadora de las rocas y el oscuro cielo de la tormenta que se avecinaba. Las pasarelas de madera permitían ver el conjunto de pozos de barro, depósitos de azufre y estanques hirvientes de color esmeralda y vapores sulfurosos, sin "meter la pata" en alguno.




Cuando esa tarde volvimos al camping, después de la tormenta, la tienda había aguantado perfectamente. Pero nos llamó la atención la solicitud casi paternal de los rangers, que iban pasando plaza por plaza preguntando amablemente a los campistas si habían tenido problemas o sufrido algún desperfecto... Algo que no hemos visto en ningún otro país.